viernes, 6 de mayo de 2016

VIOLETA LA ELEFANTA

La pequeña y rosada elefanta violeta vivía en un hermoso palacio, uno muy especial y particular ya que estaba hecho de chocolate, no existía parte alguna de aquel lugar que no fuera hecha del mas delicioso y brillante chocolate.

La pequeña elefanta vivía muy sola es su lugar azucarado. desde lo alto de su castillo podía ver como otros elefanticos se divertían y jugaban, sin embargo violeta nunca se atrevía a salir y jugar con ellos; además de ser una elefanta muy tímida también era muy perezosa. solo dejaba que los días transcurrieran sin ninguna aventura más que comer chocolate y acomplejarse por ser de un color diferente a los demás elefantes.

¡  violeta era muy rosada ! y los demás elefantes no lo eran. esto a ella le ocasionaba gran tristeza puesto que se sentía diferente,pensaba que ellos no querrían jugar con un elefante así .

los días seguían transcurriendo, violeta cada día estaba mas grande y pesada debido a todo el chocolate que comía  pero eso a ello parecía no preocuparle. sus días eran tan aburridos y monótonos podríamos afirmar que violeta era una elefanta sedentaria por eso siempre estaba triste. ¡pobre violeta !

Una mañana violeta despertó sintiéndose indispuesta; mareada con dolor de cabeza y nauseas así que fue al doctor. el  estaba realmente asombrado no entendía como violeta podía sobrevivir alimentándose solamente de chocolate y lo mas grave de la situacion; sin jugar ni divertirse existiendo tantas actividades que de seguro a violeta le iban a encantar.

El doctor con todo el cariño del mundo le dio un jalón de orejas a violeta le explico que el chocolate no era malo pero si debía comer frutas y vegetales para sentirse feliz y para que su piel rosada se viera cada día mas hermosa, le mostró muchos deportes que ella podría realizar.

 Así violeta se fue pensando en todo lo que le dijo el doctor; se sentía ansiosa por hacer todas esas aquellas cosas emocionantes que él le comento. esa misma tarde violeta se comió una ensalada de frutas estupendamente deliciosa ella no podía creer que estuviera tan rica desde ese instante se enamoro de las frutas.

con el pasar de los días violeta empezó a sentirse mejor ya no era una elefantica triste, las frutas y verduras le habían dado mucha energía ahora mas que nunca ella  deseaba salir a jugar con los demás
se armo de valor y salio a conocerlos ellos la recibieron felices de porfin conocerla siempre la veían desde su ventana y se preguntaban ¿porque esa linda elefantica rosada no jugara con nosotros?.

aquella tarde fue la tarde mas feliz en la vida de violeta ahora sabia que era tener amigos y jugar .



VALERIA HERRERA GONZALEZ
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN FÍSICA RECREACIÓN Y DEPORTES






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